Para poder utilizar tus documentos importantes en el extranjero, es probable que necesite una apostilla. Las apostillas fueron introducidas por el Convenio de La Haya, pero ¿qué es este Convenio? Sigue leyendo para saber más.
Imagínatelo: Estás listo para embarcarte en un viaje de larga duración o quizá instalarte en un pintoresco pueblo de Francia durante unos meses. De repente, te das cuenta de que tus documentos oficiales necesitan ser reconocidos internacionalmente. El Convenio de La Haya de 1961, el héroe de nuestra historia, simplifica la validación de documentos para su uso en más de 120 países de todo el mundo.
El «Convenio de La Haya» se refiere a un tratado internacional que simplifica la legalización de documentos públicos extranjeros a través de la Apostilla de La Haya. Este convenio sustituye la necesidad de procesos de legalización diplomática o consular. Antes de 1961, la legalización de documentos para su uso en el extranjero implicaba múltiples trámites en diferentes embajadas, a menudo costosos, lentos y confusos.
La apostilla es una certificación que valida la autenticidad de la firma, el cargo y el sello de un documento para que pueda ser utilizado en otro país firmante del convenio, y no tiene por objeto certificar el contenido del documento público.
Los Estados contratantes designarán la autoridad o autoridades competentes para expedir la
«apostilla», notificando dicha designación al Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, en su calidad de Estado depositario del instrumento del Convenio.
Dentro de los documentos que necesitan una apostilla, podemos encontrar uno de carácter público, administrativo u incluso documentos no incluidos en este tratado.
- Documentos públicos: documentos expedidos por las autoridades judiciales o por un funcionario dependiente de ellas, incluidos la fiscalía, los secretarios judiciales o los agentes judiciales.
- Documentos administrativos: contratos notariales, contratos o escritos consuetudinarios que lleven el sello de los servicios de registro o cuya autenticidad haya sido certificada por las autoridades administrativas competentes.
- Documentos públicos no incluidos en el Convenio: documentos expedidos por agentes diplomáticos o consulares; y documentos administrativos directamente relacionados con operaciones comerciales o aduaneras.
Es importante destacar que ni la legalización ni la Apostilla tienen una fecha de caducidad, a menos que el documento en cuestión tenga una fecha de vencimiento específica.
Si tienes cualquier pregunta sobre la apostilla de tus documentos, no dudes en escribirnos en escribirnos a info@apostillaylegaliza.com o a través de nuestra página www.apostillaylegaliza.com




